Volver
HIDRATAR, PALABRA MÁGICA

HIDRATAR, PALABRA MÁGICA

Martes, 23 de Agosto de 2016
hidratarpiel secapiel grasahidratacióntipos de pielespiel sensible

La deshidratación es un fenómeno que amenaza a todos los seres humanos sea cual sea su edad. Pero por razones genéticas la mujer la sufre antes que el hombre, y el cutis femenino presenta signos de envejecimiento a edad más temprana que el masculino. Para que esto no suceda es necesario recurrir a cosméticos que contengan elementos humectantes, capaces de restituir el agua que la piel pierde de modo natural por medio de la transpiración, y por causa de agentes externos como el viento, el sol, el frío, la calefacción…

 

En opinión de todos los expertos, la crema hidratante es el tratamiento indispensable que se debe aplicar a diario, una vez se han cumplido los 18-20 años, si se quiere evitar el envejecimiento prematuro.

crema hidratante

TIPOS Y NECESIDADES

Todas las pieles pierden agua, pero no hay que hidratarlas de la misma manera. Es importante conocer el tipo de cutis que se posee para aplicarle el tratamiento de hidratación adecuado y no caer en el error de creer que los grasos no lo necesitan, porque absolutamente todas las pieles necesitan esta ayuda externa. Piel normal. Si la posees eres una auténtica afortunada, pues es firme, flexible, suave al tacto y no presenta ni poros ni impurezas. Con el paso del tiempo se suele transformar en seca, por lo que conviene cambiar de tratamiento según pasan los años.

 

Estos son sus cuidados:

• Limpieza dos veces al día, mañana y noche.

• Hidratación con cremas que la protejan de agresiones externas.

limpieza de la piel

Piel seca.

Es muy fina, casi transparente, poco elástica y con poros muy cerrados. Su ventaja es que no padece acné, y su fallo que envejece antes. El sol y los ambientes cerrados y secos son sus mayores enemigos.

 

Estos son sus cuidados:

• Necesita un crema hidratante por la mañana y otra nutritiva por la noche.

• En invierno agradece tratamientos ricos y densos. En verano le sientan mejor las emulsiones ligeras.

 

Piel grasa.

Tiene granitos, puntos negros, poros dilatados y, aunque esté muy limpia, ofrece un aspecto brillante y resbaladizo.

Es propia de la pubertad, época en la suele ir acompañada de acné. Su gran ventaja es que envejece más tarde.

 

Estos son sus cuidados:

• Se deben utilizar tratamientos hidratantes que regulen la secreción de sebo.

• No se deben manipular los granos ni las espinillas que padece.

 

Piel sensible.

Es muy delicada, se irrita con facilidad y padece sensación casi constante de tirantez. Frente a estas in - comodidades, hay que decir que es una piel muy bella, tersa, luminosa y libre de imperfecciones hasta que llega a la edad madura.

 

Estos son sus cuidados:

• Se debe tratar con fórmulas hidratantes que incluyan componentes calmantes.

• La fidelidad a un tratamiento es más que aconsejable. Los cambios implican un riesgo de irritación.

hidratación

HÁBITOS SALUDABLES

Para que la piel mantenga su nivel óptimo de humedad hay que recurrir a rutinas que ayudan a humectarla.

• No te duches con agua muy caliente, ya que favorece la pérdida de humedad en la superficie cutánea.

• Abandona el tabaco y el alcohol que resecan y envejecen prematuramente la piel. Evita el exceso de sol que resta elasticidad a la epidermis.

• Sigue una dieta equilibrada que contenga frutas y verduras sin límite.

• Bebe un mínimo de dos litros de agua al día para que la piel esté jugosa.

• Duerme entre siete y ocho horas, es el momento en el que mejor se renuevan las células.

 

ASÍ SE APLICAN LAS CREMAS

Aplicación

• Con un masaje suave que active la microcirculación y favorezca su absorción.

• Con movimientos ascendentes que eviten la flacidez de los tejidos.

• Con la cantidad adecuada para no saturar los poros.