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Trucos para estar radiante

Trucos para estar radiante

Jueves, 6 de Octubre de 2016
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¿Cómo sacarte partido con la cosmética? Te dejamos unos trucos de “profesionales”

Ni todos los días tenemos la misma “buena cara”, ni todas las pieles son uniformes y luminosas. Aunque las bases de maquillaje corrigen en parte estos defectos, no está de más reforzar sus efectos con la ayuda de correctores, iluminadores, ampollas de belleza flash…, productos que actúan como auténticas varitas mágicas a la hora de borrar los signos que afean el rostro.

 

ADIÓS AL CANSANCIO

Después de ocho horas de trabajo, pasar por el tinte y hacer la compra y la cena de los niños, ¡horror!, tu marido ha quedado a cenar con los amigos y sus mujeres. Antes muerta que te vean con una arruga de más. Necesitas una solución ya, al instante. Pues la tienes a tu alcance con las ampollas, mascarillas y parches de belleza flash, que actúan en solo unos minutos y consiguen el milagro de dejar un cutis radiante. Se aplican siempre sobre la piel limpia y, una vez se absorben, se extiende una crema hidratante. Su efecto tensa los rasgos, rellena las líneas de expresión, minimiza los poros, matifica los brillos e ilumina la tez. Después solo tienes que maquillarte como siempre lo haces.

adios al cansancio

 

MUCHA MÁS LUZ

Ahora que pasamos del calor del verano al frío otoñal, no solo el ritmo biológico nota el cambio de estación sino también el rostro, que parece más opaco y sin luz. Por este motivo, a la hora del maquillaje hay que echar mano de los iluminadores, una barrita o pincel, de textura fluida, que está a nuestro alcance desde hace pocos años, pero que los maquilladores utilizan desde hace muchos años. Con ellos se consigue resaltar y esculpir las zonas del rostro más favorecedoras. Pómulos, nariz y barbilla cobran protagonismo con solo unos toques. Se deben elegir del tono más parecido al natural de piel. Para resaltar la mirada, se extienden en el ángulo del lagrimal de ambos párpados, y sobre la parte superior del móvil, justo por debajo de la línea de las cejas. Para esculpir y definir los rasgos del rostro, se aplican a ambos lados de la nariz, así parecerá más afilada; bajo los pómulos y de modo ascendente hacia las sienes, hacen que se marquen más; sobre la barbilla, definen el óvalo facial. Siempre se utilizan una vez extendida la base de maquillaje..

 

PUNTOS DE LUZ

Aplica el iluminador con un pincel, que la mayoría de ellos lleva incorporado. Pon una cantidad del tamaño de un grano de arroz sobre las zonas que quieras resaltar y extiéndela con ligeros toques de las yemas de los dedos.

 

SIN RASTRO DE OJERAS

No te preocupes si bajo tus ojos aparecen esas odiosas manchas azuladas que conocemos con el nombre de ojeras. Pueden ser de origen genético y hereditario, o fruto del cansancio, una mala noche o el jet lag. Todas se disimulan con los correctores. Un cosmético que se puede elegir en diferentes tonos según sea el color de las ojeras. Para las de tono morado, elige uno amarillento; para las azuladas, uno naranja o asalmonado; las marrones oscuras se camuflan con los de color rosados. Antes de utilizar el corrector, extiende una gota de sérum o crema específica para el contorno de ojos y después aplica el corrector con ligeros toques de las yemas de los dedos, sin arrastrarlo, pues si lo haces puedes distender la sensible piel de la zona ocular. Una vez aplicado, fíjalo con una capa muy fina de polvos traslúcidos

sin rastro de ojeras

 

¡NO QUIERO BRILLAR!

Sin señalar a nadie, hay personajes que resaltan más por los brillos que desprende su maquillaje, que por el cargo o estatus que ocupan. Si tu cutis tiende a producir grasa y es propicio a producir brillos, es importante que utilices tratamientos faciales libres de aceite, que tu base de maquillaje produzca un efecto mate y que la selles con polvos muy finos, a poder ser traslúcidos, incidiendo en los puntos clave que más tienden a brillar: centro de la frente, aletas de la nariz, labio superior, barbilla y mejillas, no pómulos. Los polvos se aplican con una brocha de cabeza gorda y redondeada, o con una borla suave.