
Ácido Láctico
Información comprobada y creada en colaboración con la doctora en bioquímica Sarah Schunter de Múnich.
Contenido del artículo
Aspectos clave: Ácido Láctico
- Nombre de la lista de ingredientes (INCI): ácido láctico
- Efecto: queratolítico, hidratante, protector de la piel
- Uso recomendado: especialmente como parte de peelings
- Tipos de piel: adecuado para todo tipo de pieles, pero especialmente para pieles secas y sensibles
¿Qué es el acido láctico? Las bases
El ácido láctico es uno de los representantes más conocidos de los alfa-hidroxiácidos (AHA). En un principio, esto parece recién salido del laboratorio químico. Si bien, en realidad, el ácido láctico es una sustancia endógena que se produce todos los días en cantidades de hasta 120 g. para el abastecimiento de la musculatura, la sangre y los órganos, pero también de la piel. En la piel, el ácido láctico se encarga de que la flora cutánea tenga el correcto valor pH (pH 5-5,5). Esto es importante para mantener la capa protectora ácida. Pues, si la misma se altera, la piel sufre: tiene un aspecto seco y deshidratado, reacciona sensiblemente y ofrece a bacterias ajenas un caldo de cultivo ideal. Esto último es, con frecuencia, un motivo para una piel con impurezas, pues granos, espinillas y acné también son desencadenados por este tipo de bacterias.

El ácido láctico es uno de los factores naturales de humectación de la piel. Como tal, el ácido láctico es más bien una molécula hidrófila pequeña. Esto significa que se enlaza agua activamente y se forma una esfera de agua. Esta es responsable del efecto hidratante. Además, el ácido láctico es esencial para mantener intacta la capa protectora ácida y una flora cutánea saludable. En general, la superficie de la piel tiene con ello un valor pH más bien ácido. Esto provoca un entorno en el que se desarrollan bien las bacterias endógenas de la piel. Por el contrario, este entorno tiene un efecto inhibidor del crecimiento sobre las bacterias ajenas a la piel y los microorganismos.
Los efectos hidratantes así como la influencia positiva sobre la flora fisiológica ya se desarrollan en concentraciones bajas. Las altas concentraciones de ácido láctico tienen un efecto queratolítico. Esto no significa otra cosa que se disuelven los compuestos entre células córneas de la capa más externa de la piel. Lo que es útil para los llamados exfoliantes químicos superficiales, pues con los mismos se ayuda a la piel a liberarse más rápida y, sobre todo, cuidadosamente de las células cutáneas que han dejado de ser necesarias. La piel se presenta menos pálida y las sustancias nutritivas pueden utilizarse mejor. Los trabajos de investigación dermatológica también vinculan los exfoliantes de ácido láctico con una mejora de la estructura y la flexibilidad de la piel. El motivo para ello es, entre otros, el estímulo de la formación de colágeno.
¿El ácido láctico actúa contra las impurezas?
El ácido láctico actúa tanto directa como indirectamente contra las impurezas. El efecto directo se basa en el hecho de que el ácido láctico puede eliminar las células muertas de la piel, que a su vez pueden ser a menudo la causa de la inflamación y las impurezas. El ácido láctico tiene un efecto indirecto relacionado con la estabilización del manto ácido. Si éste está intacto, el valor fisiológico del pH de la piel también es correcto, lo que permite que prospere la flora bacteriana propia de la piel, pero no proporciona un caldo de cultivo adecuado para las bacterias extrañas a la piel y causantes de granos, inhibiendo así su crecimiento.
¿Es el ácido láctico también apropiado para la piel sensible?
La ventaja es la compatibilidad, de forma que el ácido láctico se tolera bien incluso en el caso de una piel sensible o inflamada. El motivo para ello es, por un lado, que el ácido láctico es reconocido como sustancia endógena y, por el otro, la estructura subyacente. Pues, en comparación con el ácido glicólico, que también es un alfa-hidroxiácido exfoliante, la molécula de ácido láctico es ligeramente más grande. Esto hace que n comparación, el ácido láctico penetre más lentamente en la piel, por lo que el efecto es retardado.
Ácido láctico en productos para el cuidado de la piel
En los productos para el cuidado de la piel, el ácido láctico se encuentra o bien como excipiente para ajustar el valor pH correcto de la fórmula respectiva o también como sustancia secundaria hidratante. Para esto ya son suficientes concentraciones bajas.
Mucho más interesante es la utilización de concentraciones de ácido láctico más altas. Mientras que las concentraciones superiores al 10% solo pueden ser utilizadas por profesionales (exfoliantes cosmético-dermatológicos), las concentraciones de hasta 10 % son apropiadas para tratamientos en casa. La aplicación regular y correcta de exfoliantes de ácido láctico es apropiada, básicamente, para todos los tipos de piel, especialmente para piel seca, con impurezas o sensible.
Los productos exfoliantes típicos con ácido láctico suelen estar comprendidos en diferentes fórmulas, desde fórmulas acuosas hasta en forma de emulsión. Deberían presentar un valor pH ácido, pues con el mismo se dispone de ácido láctico suficientemente activo. Algunas personas tienden a diluir los exfoliantes químicos, por ejemplo para mejorar la tolerancia. Sin embargo, los exfoliantes de ácido láctico no deberían diluirse nunca pues esto influye el valor pH de la fórmula y, con ello, la eficacia del ácido láctico. Si con la aplicación se presentan irritaciones como enrojecimientos o escozor, esto no es una señal de que el exfoliante está actuando sino de que no es adecuado para la piel en la forma aplicada. En este caso hay que analizar el estado de la piel y encontrar una concentración de ácido láctico adecuada que se tolere sin irritaciones.
¿Cómo se aplica un exfoliante de ácido láctico?
Aquel que todavía no tiene experiencia con exfoliantes químicos encuentra en el ácido láctico un "ácido inicial" de buena tolerancia. Al principio, la aplicación no debería realizarse más de una vez por semana. Aunque esto también depende de la concentración que se aplique en cada ocasión. Con el tiempo y la buena tolerancia, los productos correspondientes pueden utilizarse con más frecuencia, según la necesidad. La aplicación de un exfoliante de ácido láctico es muy sencilla y lo mejor es aplicarla en el marco de la rutina cosmética de la noche, después de la limpieza. Como los productos exfoliantes con ácido láctico suelen ser fluidos, lo más sencillo es poner el producto en la palma de la mano y distribuirlo seguidamente por la cara. Aún cuando, en principio, no es necesario esperar un tiempo después de la aplicación, se puede aprovechar el tiempo después de la misma para, por ejemplo, lavarse los dientes. A continuación aplicar un sérum y un producto hidratante. No olvidar: ¡si se utiliza un exfoliante químico, durante el día hay que utilizar un buen protector solar!

Sobre la autora
Dra. Sarah Schunter, bioquímica
"Quien entiende cómo actúan las sustancias cosméticas, ya ha dado el primer paso para un cuidado efectivo de la piel", declara la doctora Sarah Schunter. Como bioquímica doctorada, desentraña con placer las listas de sustancias de los productos cosméticos, que a menudo son crípticas: qué es lo que llevan y qué efecto tienen. Señala convencida: Con estos conocimientos se puede determinar el cuidado adecuado para cada tipo de piel y cada afección cutánea.
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Referencias
Zakopoulou, Kontochristopoulos, Superficial chemical peels.
J Cosmet Dermatol. 2006 Sep;5(3):246-53.
Smith, W.P., Epidermal and dermal effects of topical lactic acid.
J Am Acad Dermatol 1996 Sep;35(3 Pt 1):388-91.




